Reconsiderando los minerales traza: camarones más saludables, planeta más limpio con E.C.O.Trace®.
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Los minerales traza son fundamentales para casi todos los procesos bioquímicos y metabólicos de los animales. Forman parte de las enzimas y ayudan a coordinar muchas funciones biológicas, por lo que son vitales para su salud y productividad (Figura 1). Los minerales son una parte integral de una dieta óptima que garantiza que los animales puedan rendir al máximo desde el punto de vista estructural, fisiológico y metabólico.
Figura 1: La importancia de los minerales traza en la salud de los animales acuáticos.
El equilibrio: retos de la suplementación mineral tradicional.
Aunque las fábricas de piensos y los ganaderos utilizan cada vez más suplementos minerales para garantizar la salud y el rendimiento óptimo de los animales, sigue siendo difícil determinar sus necesidades precisas. En concreto, en la acuicultura existe una gran variedad de especies acuáticas con ciclos de vida, hábitats y necesidades nutricionales completamente diferentes que afectan a sus necesidades minerales. Por lo tanto, los niveles óptimos están todavía menos definidos. Las deficiencias subclínicas o leves pueden pasar fácilmente desapercibidas, lo que da lugar a síntomas inespecíficos y a un menor rendimiento. Para prevenirlo y tener en cuenta las variaciones de ingesta de alimento, del estado fisiológico y de los antagonistas del pienso, así como de la baja biodisponibilidad de las fuentes minerales inorgánicas, las dietas suelen incluir amplios márgenes de seguridad.
De la alimentación a la huella ecológica: el coste medioambiental del desequilibrio mineral.
Un efecto destacado de las altas dosis de inclusión de los minerales en la dieta era su acción como promotores del crecimiento. Sobre todo en el caso del Zn y el Cu, que pueden tener efectos antimicrobianos a dosis farmacológicas. Sin embargo, el organismo regula estrictamente la absorción de estos minerales, lo que significa que las cantidades excesivas se excretan al medio ambiente.
Los piensos son una fuente importante de acumulación de Zn y Cu en las zonas agrícolas, ya que aproximadamente entre el 80 % y el 95 % de estos minerales se excretan en el estiércol. Esto también se observa en la acuicultura, con una acumulación de Cu y Zn en los sedimentos de las piscifactorías e incluso en el lecho marino bajo las jaulas de red.
El exceso de minerales, como el Cu y el Zn, en los sedimentos y el agua puede dañar a los animales acuáticos y afectar a su rendimiento. Los estudios han demostrado que el exceso de Cu en el agua de los estanques provocaba una disminución del rendimiento de los camarones juveniles. Además, la exposición al exceso de Cu aumentaba la frecuencia de los ciclos de muda, lo que los hacía propensos al canibalismo y a los patógenos.
Los metales pesados como el Zn y el Cu pueden favorecer la resistencia a los antibióticos al facilitar la transferencia de genes de resistencia. Un estudio que investigó la contaminación de los sedimentos de los estanques con cobre y zinc y los perfiles de resistencia a los antimicrobianos de E. coli de determinadas piscifactorías descubrió que todas las muestras de E. coli aisladas eran tolerantes a los metales y mostraban resistencia a, al menos, un antibiótico. Además, los autores encontraron correlaciones significativas entre las concentraciones de metales en los sedimentos de los estanques y la resistencia a los antibióticos en E. coli.
Hacia la precisión y la protección: el impulso hacia mejores soluciones minerales.
Se están realizando numerosas investigaciones para encontrar formas de reducir el impacto medioambiental de los minerales traza sin comprometer el rendimiento de los animales. Dado que las necesidades minerales de un animal dependen de su crecimiento, desarrollo y estado de producción, se necesitan estrategias de suplementación personalizadas para superar las deficiencias y promover una productividad óptima. Para lograrlo, es necesario alimentar con mayor precisión según las necesidades individuales, lo que puede conseguirse, por ejemplo, mediante estrategias de alimentación multifásicas. Otra estrategia consiste en utilizar fuentes minerales con la mayor biodisponibilidad posible.
E.C.O.Trace®: Desbloqueando una absorción y sostenibilidad mineral superior.
Tradicionalmente, para satisfacer las necesidades minerales de las especies acuáticas se han utilizado sales inorgánicas, como los sulfatos. Sin embargo, aunque son relativamente baratas, se ha descubierto que son ineficaces. El bajo pH del tracto gastrointestinal superior reduce la disponibilidad de las sales inorgánicas al provocar su disociación. Esto hace que los minerales sean propensos a diversos antagonismos nutricionales que pueden dificultar su absorción y formar precipitados insolubles en el intestino, lo que los hace indisponibles para su absorción. No obstante, también se ha documentado la pérdida de minerales en camarones con un pH estomacal bastante neutro, como resultado de la interacción entre los minerales inorgánicos y el fitato, que forma complejos insolubles.
Los estudios han demostrado que aumentar los niveles de minerales en la dieta para compensar las pérdidas de minerales biodisponibles puede tener efectos negativos. Los niveles elevados de minerales, que deben pasar por el mismo transportador de metales, pueden reducir la absorción de otros minerales debido a las preferencias del transportador de metales. Este antagonismo se ha descrito, por ejemplo, entre el Zn y el Cu, el Zn y el Fe, el Fe y el Cu, y muchos más.
Mejorar la utilización de los minerales es una forma eficaz de mejorar la salud animal y reducir el impacto medioambiental. Los minerales orgánicos — complejos de minerales con aminoácidos o péptidos pequeños— se utilizan cada vez más debido a los beneficios evidentes de su mejor utilización.
La complejación de los minerales con compuestos orgánicos aumenta la absorción de los minerales en el intestino al reducir la interacción entre el mineral y otros quelantes potenciales, previniendo la formación de complejos insolubles. La unión orgánica de los metales los protege mejor de los efectos antagónicos adversos en el intestino y les permite llegar a la pared intestinal y ser absorbidos. Por lo tanto, formular dietas con minerales orgánicos altamente biodisponibles es una estrategia para reducir la excreción de minerales traza.
Los minerales traza orgánicos E.C.O.Trace® son minerales unidos al aminoácido glicina, también conocidos como glicinatos. Lo que tiene muchas ventajas sobre las formas inorgánicas, como los sulfatos. El complejo de mineral y glicina proporciona una mayor estabilidad, incluso en el pH bajo del tracto gastrointestinal. Esto da lugar a la formación menos complejos insolubles entre los diferentes compuestos de la dieta y a menos antagonismos en su transporte en el intestino. Un transporte más eficaz a la pared intestinal y una tasa de absorción más favorable dan como resultado una mayor biodisponibilidad.
Prueba en el estanque: E.C.O.Trace® ofrece más con menos.
El efecto de los minerales orgánicos E.C.O.Trace® sobre el rendimiento de los camarones se probó en un estudio de 8 semanas. Los camarones, con un peso inicial de 1,26 g, se dividieron en dos grupos, con tres réplicas cada uno. Cada réplica constaba de 200 gambas en jaulas de 2 m2. Los camarones fueron alimentados tres veces al día, ad libitum. Una de las dos dietas se suplementó con una premezcla de minerales en forma de sulfato o y la otra con la premezcla mineral E.C.O.Trace® Shrimp. Las dietas eran idénticas, salvo por el contenido en minerales traza, ya que la dieta E.C.O.Trace® contenía un 50 % menos de Zn, Cu, Mn y Fe que la dieta con sulfatos (Tabla 1).
Tabla 1: Nivel de minerales traza de las dietas.
Los camarones alimentados con los mienrales E.C.O.Trace® mostraron un crecimiento ligeramente mejor y un IC un 6,3 % menor en comparación con los camarones alimentados con la dieta con sulfatos (Figura 2).
Figura 2: Buen rendimiento con mayor eficiencia alimentaria.
Además, los camarones alimentados con la dieta E.C.O.Trace® tuvieron menor mortalidad a las 8 semanas que la dieta suplementada con sulfatos (5,8 % frente a 7,3 %, respectivamente; datos no mostrados). Estas mejoras resultan aún más interesantes si se tiene en cuenta la gran ganancia media diaria de aproximadamente 0,4 g (datos no mostrados). E.C.O.Trace® parece incluso facilitar la producción de camarones de alto rendimiento. El análisis de los camarones también demostró que, a pesar de un 50 % menos de suplementación mineral, el contenido mineral corporal total de los camarones fue similar entre las dos dietas (Figura 3).
Figura 3: Contenido mineral total de los camarones agrupados: con un 50 % menos de minerales, la premezcla E.C.O.Trace® logró una mineralización corporal similar o incluso mejor. El nivel más bajos de Cu podría deberse a las altas temperaturas del agua. No se observó ninguna deficiencia, ya que la mortalidad y la eficiencia alimentaria fueron mejores en el grupo E.C.O.Trace®.
Los niveles de Cu corporal fueron un poco más bajos en el grupo E.C.O.Trace®. Esto podría estar relacionado con la temperatura muy alta del agua, de 30 a 35 °C durante toda la prueba. Dado que el Cu es una parte importante de la hemocianina, que transporta el oxígeno en los camarones, las necesidades de Cu, en estas condiciones, parecen ser mayores. Sin embargo, no se observó ninguna disminución del rendimiento, lo que indica un suministro suficiente de este valioso mineral.
Esta prueba demuestra la superior biodisponibilidad de los minerales orgánicos E.C.O.Trace® en comparación con los sulfatos inorgánicos y, en consecuencia, una drástica reducción de la excreción de minerales al medio ambiente. La menor excreción de minerales disminuye la acumulación de metales potencialmente nocivos, como el Zn y el Cu, en los estanques, que pueden ser tóxicos para los camarones y aumentar el riesgo de bacterias resistentes al Cu y al Zn.
La ventaja de E.C.O.Trace®: mejora el rendimiento, protege nuestro planeta y aumenta la rentabilidad.
El aumento de la eficiencia alimentaria, que se traduce en una reducción del IC, da lugar a unos costes de alimentación generalmente más bajos durante toda la producción de camarones. Esta ventaja económica no solo compensa los costes de E.C.O.Trace®, sino que también contribuye a una mayor rentabilidad. Dependiendo de los costes de alimentación, es posible obtener un retorno de la inversión superior a 10.
En conclusión, los minerales traza pueden constituir una pequeña parte de la alimentación animal, pero tienen un impacto significativo. La mejora de la absorción con los minerales E.C.O.Trace® reduce los residuos, favorece la salud de los camarones y disminuye la contaminación medioambiental. ¡Elegir los minerales orgánicos E.C.O.Trace® beneficia a los animales, a los ganaderos y al planeta!











