Conseguir una buena transición: el secreto de la colina para lograr el éxito en la producción lechera.
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Las vacas lecheras son animales extraordinarios, capaces de producir hasta 50 kg de leche corregida por energía (LCE) al día, solo unas semanas después del parto. Este rápido aumento de la producción de leche requiere cambios significativos en diversos tejidos del organismo para gestionar las demandas nutricionales.
Retos para las vacas lecheras.
El periodo de transición en torno al parto es difícil para las vacas lecheras debido a los importantes cambios metabólicos que se producen. Inmediatamente después del parto, las vacas experimentan un fuerte aumento de las necesidades energéticas, pero la ingesta de alimento tarda varias semanas en aumentar desde el nivel bajo que se registra en torno al parto hasta su máximo. Esto crea un déficit energético considerable, lo que lleva al organismo a movilizar la grasa para obtener energía (Figura 1).
Estos ácidos grasos circulantes son utilizados principalmente por la glándula mamaria y el hígado. En el hígado pueden convertirse en energía, cuerpos cetónicos (como el beta-hidroxibutirato o BHB) o triglicéridos. Desgraciadamente, el hígado a menudo no puede gestionar este exceso de grasa de forma eficiente, lo que provoca la acumulación de triglicéridos y puede dar lugar a afecciones como el hígado graso (lipidosis hepática), cetosis, reducción del rendimiento y aumento del riesgo de descarte temprano.
Figura 1: Representación esquemática del metabolismo durante el periodo de transición. Las vacas lecheras experimentan una reducción en la ingesta de alimento, especialmente durante los últimos días de gestación, junto con un aumento de las necesidades del feto para su crecimiento y la síntesis de leche, lo que induce la movilización de lípidos. Esto da lugar a un incremento de las concentraciones de ácidos grasos circulantes, que pueden utilizarse para la síntesis de grasa láctea o ser absorbidos por el hígado. En el hígado, los ácidos grasos pueden utilizarse para producir energía, ATP; cuerpos cetónicos o reesterificarse a triglicéridos. La acumulación de triglicéridos en el hígado provoca daños en las células hepáticas y lipidosis hepática.
Por qué es importante la colina en los mamíferos.
La colina es un nutriente natural esencial para muchas funciones corporales. Una función fundamental de la colina es la producción de fosfatidilcolina, que es necesaria para el transporte de grasas y es un componente esencial de las membranas celulares. La colina también interviene en la producción del neurotransmisor acetilcolina y de la S-adenosilmetionina (SAM), un importante donante de grupos metilo, necesario para muchos procesos biológicos.
Necesidades de colina en las vacas lecheras.
A diferencia de los animales monogástricos, los rumiantes no pueden acceder a la colina nativa de las raciones, ya que se descompone rápidamente en el rumen. Sin embargo, hasta cierto punto, las vacas pueden sintetizar colina por sí mismas. No obstante, esta síntesis consume valiosos grupos metilo y, por lo general, solo cubre las necesidades mínimas de colina. Por lo tanto, durante los periodos de alta demanda metabólica, como la transición a la lactación y el desarrollo fetal, la colina se convierte en un nutriente limitante. Para superar esto, las vacas deben recibir colina protegida, que evita la degradación en el rumen y se absorbe eficazmente en el intestino delgado.
Beneficios de la colina protegida
Los productos de colina protegida suelen utilizar un recubrimiento lipídico (normalmente ácidos grasos y triglicéridos) para proteger el cloruro de colina de los microbios del rumen, lo que garantiza una absorción eficaz en el intestino delgado, con muchos beneficios tanto para la vaca como para su progenie. Se ha demostrado que la suplementación de las vacas con colina protegida reduce significativamente el estrés hepático y disminuye el riesgo de cetosis grave.
Las investigaciones destacan que la colina protegida puede reducir los niveles de triglicéridos en el hígado hasta en un 66 % en torno al parto, mejorando la función hepática y reduciendo el riesgo de hígado graso. Además, un metaanálisis de 2020 en el que se incluyeron 21 ensayos informó de un aumento medio de 1,7 kg de LCE por vaca y día cuando se suplementó durante el periodo de transición, lo que pone de relieve que la composición de la dieta - especialmente los niveles de metionina - desempeña un papel importante en cómo se distribuye la colina en sus diferentes rutas metabólicas.
En caso de bajos niveles de metionina en la dieta de las vacas frescas, la función donante de metilo de la colina aumenta la disponibilidad de metionina a través de la remetilación. Pero, si el nivel de metionina es adecuado para la producción de leche, la función de la colina es principalmente la de protección de la salud del hígado. Investigaciones recientes también muestran que la suplementación con colina de las vacas gestantes tiene un impacto positivo en el desarrollo de los terneros, mejorando la calidad del calostro, las tasas de crecimiento de los terneros, la inmunidad y su salud general.
RumiPro® Chol.
RumiPro® Chol es un suplemento de cloruro de colina protegida altamente eficaz, diseñado para mejorar la disponibilidad de colina en vacas lecheras durante el crítico periodo de transición. Su eficacia se demostró en un estudio realizado con vacas Holstein sanas en dos explotaciones lecheras comerciales de Dinamarca.
Las vacas multíparas de cada granja (350 en la granja B; 600 en la granja M) que parieron entre marzo y mayo fueron asignadas al grupo de tratamiento (n = 186), que recibió un suplemento de RumiPro® Chol a razón de 60 g/vaca/día durante las tres semanas previas al parto y hasta tres días después del parto. El grupo de control estuvo compuesto por 226 vacas que parieron fuera del periodo de prueba de marzo a mayo. Se evaluaron los datos de rendimiento lechero, incluyendo la producción de leche, el % de grasa, el % de proteína, la LCE calculada, el recuento de células somáticas (RCS), el BHB y la composición de ácidos grasos de la leche durante los primeros 40 y 100 días de lactación.
Las vacas que recibieron RumiPro® Chol tuvieron un aumento significativo en la producción media de LCE: 2,97 y 1,17 kg/vaca/día, entre los 5 - 40 d y entre los 5 - 100 d después del parto, respectivamente, en comparación con las vacas del grupo de control, sin suplementar (p < 0,05). La granja M tuvo, en general, una incidencia baja de cetosis, aun así, en el grupo de tratamiento se observó una disminución del 3 % al 2 %.
También se observó una reducción notable de los niveles de BHB en la leche, lo que indica un menor riesgo de cetosis. Además, la suplementación con RumiPro® Chol aumentó la proteína de la leche y la síntesis de novo de grasa láctea, lo que demuestra un mejor metabolismo energético general (Tabla 1). Este estudio demuestra que tanto las vacas en transición con cetosis como las que no tienen cetosis se benefician de la suplementación con RumiPro® Chol.
Tabla 1: Resultados del MLP < 40 días en lactación en función de los valores de BHB (> 0,1 mmol/l de leche = cetosis) y la suplementación con colina (RumiPro® Chol). Ácidos grasos (AG) < C 16 = de síntesis «de novo» y AG > C 16 = AGCL.
Fácil utilización de RumiPro® Chol.
RumiPro® Chol se puede incorporar fácilmente a premezclas, concentrados o directamente a la ración unifeed, lo que lo convierte en una solución práctica y eficaz para la gestión de rebaños lecheros. Al incluir RumiPro® Chol en su programa de nutrición, mejora la salud del rebaño, reduce la incidencia de enfermedades metabólicas y favorece una generación futura productiva y saludable.
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